lunes, 25 de agosto de 2014

LA ÉGIDA DE UN PARADIGMA ESTÉTICO



Rene Magritte - el terapeuta - 1937


Es su propia cartografía lo que le permite al individuo, dependiendo de la situación, reconstruir territorios existenciales donde se encontraba con la angustia, con el abandono; reforjar relaciones con el mundo, una oportunidad para vivir.

Esta actividad no tiene un objetivo modelizante , está mucho más bajo le égida de un paradigma estético que de un paradigma científico.

Esta actividad es cada vez una cura. Para forjar una obra singular los artistas son, sobre todo los que dan los principales saltos conceptuales, Marcel Duchamp, John Cage y otros que trabajan sin red, sin fundamento, que no tienen normas trascendentes y trabajan la estética de la que hablan.

Ellos son los más valientes en este núcleo creativo informe, pero no están solos: los niños en la edad de la iluminación del mundo, los psicóticos, los amantes, las personas afectadas por el SIDA, las personas que se están muriendo, etc.; los artistas forjan instrumentos para poder hacer frente a esta dimensión: ¿Qué estoy haciendo aquí?  ¿Qué es este planeta? ; ¿Qué es lo que me puede pasar?  

Ningún trascendente se puede colgar en el proceso inmanente de la cretividad.
Esta metodología existencial, esta existencia microexistencial se desarrolla trabajando en esta perspectiva estética.


Félix Guattari - 1991    
                                                       

1 comentario:

Mapy dijo...

la verdad no te entendi un pomo.
Pero estoy de acuerdo en que debemos plantearnos preguntas y asumir retos