sábado, 22 de mayo de 2010

EL EXOESQUELETO

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....Cuando he encontrado pinturas surrealistas, como ésta, de Hugues Guillet, he recordado que W.Bion nos habla de cierta añoranza de las épocas muy lejanas en las que disponíamos de un exoesqueleto que nos protegía. Para él, el sistema defensivo del yo sería un equivalente psicológico del exoesqueleto, no concreto como el de los artrópodos pero sí experimentado como protector.
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Nacemos indefensos y muy expuestos a peligros físicos y psíquicos (a miradas por ejemplo) y es razonable que surja la necesidad de una protección y lo que se tiene más a mano en un primer momento son las fantasías que nos den la ilusión de estar protegidos de los peligros. No podemos huir ni atacar para defendernos pero sí podemos imaginar. Parece ser que las primeras fantasías son bastante omnipotentes (M.Klein). Pero lo importante es que tranquilicen. Los padres y sobre todo las madres con sus cuidados reales (no imaginados) se hacen cargo de esta indefensión inicial y cuanto mejor lo hagan el bebé estará con menos necesidad de "exoesqueleto" y las defensas serán menos rígidas, las fantasías menos locas.
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W.Reich, A.Lowen han descrito y trabajado lo que llaman las corazas musculares y aquí estamos en presencia de una concretización muscular de las defensas y de una armadura psico-corporal defensiva. Más cerca de un exoesqueleto concreto.
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Se trata de proteger, pero también de ocultar para protegerse de los otros, de ahí que se construyan máscaras (psíquicas o concretas) para este fin. El arte del "disimulo", las mentiras, los engaños (simulacros) también serían defensas que tendrían su raíz en esa indefensión primitiva y según como haya sido gestionada esta indefensión en los primeros tiempos, así serán instaladas: rígidas o flexibles.
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Los mecanismos de defensa del yo son necesarios e inevitables. Se vuelven perniciosos cuando sufren una inflación por los motivos que sean y toman de alguna manera "el poder"de la personalidad y caen fuera del contacto con la conciencia; en este caso es la Verdad quien se perjudica y al decir de Bion una mente sin Verdad se muere de inanición.
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Sergio Canadé - Santa Cruz de Tenerife - mayo 2010
imagen: Hugues Gillet : Preludio a las Puertas del Paraíso -

1 comentario:

Antonio dijo...

Muy interesantes las reflexiones. Me surgen una duda y una cuestión:¿recurrir a las fantasias no es un fenómeno poco adaptativo, es decir, que va más bien en contra que a favor del sentido de supervivencia? Y respecto a la coraza, ¿enfermedades severas somáticas neurológicas caracterizadas por parálisis hipertónica podrían tener que ver con la concretización de las defensas?